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NUEVA NOVELA DEL AUTOR

Santiago Posteguillo: “Roma ya nos enseñó que ante crisis de salud, los dirigentes han de seguir a las autoridades sanitarias”

Santiago Posteguillo toca con sus propias manos las piedras milenarias del muero de 180km que el emperador Adriano mandara construir en Britania, hoy cerca de la frontera con Escocia. Bajo una fina lluvia que lo empapa todo, el autor va desgranando algunos de los pasajes más interesantes de la vida de la emperatriz Julia Domna, cuyos primeros años centraran la novela 'Yo Julia', ganadora del Premio Planeta. Es ahora, en la continuación que supone 'Y Julia retó a los dioses' (Planeta), cuando Santiago Posteguillo lleva al lector a comprender la grandeza de la que fue la mujer más ponderosa de la antigua Roma." Grandeza como madre y también como gobernante”.

Paco Paniagua
  Madrid | 04/03/2020

P.- ¿Por qué lleva a los lectores hasta Inglaterra, lo que era Britania para los romanos?

Estamos en el norte de Inglaterra, a escasos kilómetros del muro de Adriano, porque el Muro de Adriano y Britania suponen un momento muy especial en la vida de Julia Domna, tal y como se cuenta en esta segunda y parte final de su vida, en la novela "Y Julia retó a los dioses". Hasta el muro de Adriano llegará Julia, como esposa de un emperador, pero aquí este emperador termina sus días y ella saldrá de aquí como madre de los nuevos co-emperadores de Roma -sus hijos-. Y esto va a suponer un cambio cualitativo en la vida de Julia, donde el personaje eclosiona y resulta aún más potente y en primera línea que en la novela anterior.

P.- Los lectores se van a encontrar con una faceta más humana de Julia Domna. Podrán conocer también el durísmo final con que terminó sus días, con esa enfermedad entonces desconocida que era el cáncer y que tantos dolores le causó antes de su muerte. ¿Cómo se enfrentó la sociedad de la Roma antigua al cáncer?

Galeno, el médico de la familia de Julia, en efecto le diagnostica a ella un "carquinos" en griego. Es la palabra con que los griegos demoninaban a los cangrejos, porque la emperatriz tenía un bulto en el seno, que se ramificaba como las patas de un cangrejo. Y luego Galeno le dirá a Julia que ellos lo llaman como se denomina carquino en latín , "cáncer". Lamentablemente era una enfermedad para la cual, si no se cogía en los muy muy primeros momentos -porque Galeno lo había detectado en algúnos gladiadores con laceraciones o heridas en el pecho, algo habitual en los gladiadores-, lo podía extraer quirúrgicamente en momentos muy iniciales.

Pero cuando se lo detecta a la emperatriz de Roma, eso ya no es posible. En aquella época no había ninguna cura, más que tomar algunos elementos paliativos del dolor como era el opio, enjugado con vino. Pero aquí Julia querrá afrontar esto de una forma absolutamente sorprendente porque el opio evidentemente te aturde. Y ella necesita pensar para mantener a su dinastía en el poder. Asi que intenta evitar en lo máximo que puede, ingerir esta droga que le habría ayudado a sufrir menos. Asi que vamos a ver a Julia, en medio de una agonía tremenda, para conseguir mantener a la dinastía con el poder.

P.- Julia fue una auténtica estadista. Pero, con la mentalildad de hoy, ¿a la emperatriz Julia le compensó todo aquél sufrimiento, físico y ecomional con las desgracias que vivió al final de su camino?

Yo creo que sí porque consigue su objetivo, final que es que su dinastía se mantuviera. Y ella era una mujer de objetivos. Pero es verdad que si yo hubiera terminado la novela en el momento en que ella abandona la vida, en el que ella deja el mundo de los vivos de forma tan dramática y habiendo visto morir a los miembros de su familia, el lector se habría quedado con su sabor más bieen agrio que dulce. Y a mí no me gusta que la gente salga de mis novelas de esa forma. Y más aún cuando sería injusto con el personaje en la media enn que Julia, pese a esa tragedia final, consigue su victoria. Y su victoria era, por encima de todo, que su dinastía se mantenga en el poder. Para eso, lo que hago es rodear toda la novela de un halo mitológico, donde aparecen los dioses -como en la Ilíada y la Odisea-, para que cuando Julia deje el reino de los vivos, continuemos 100 páginas más en el reino de los muertos, en el Olimpo, que nos haga ver cómo Julia consigue sus objetivos y nos haga dejar con un agradable sabor de boca a los lectores.

P.- ¿Por eso un cónclave de los Dioses hará que Júpiter someta a la emperatriz a cinco durísimas pruebas?

Sí, juego a que los Dioses le mandan pruebas. Como en los Doce Trábajos de Hércules, pues aquí le van a mandar cinco pruebas mortíferas que ella tendrá que superar. Sin saber que los Dioses se están enfrentando a ella aunque al final, ella sospecha que algo pasa, porque no es normal tanta tragedia en su vida. Yo creo que es una forma muy de contar, "muy de cuento", pero muy potente, para que le llegue con claridad a la gente el relato de las circunstancias tan duras que tuvo que afrontar Julia Domna, una tras otra.

P.- En la novela hay un pasaje importante en que, durante un viaje de la familia imperial a Egipto, se desata una terrible peste que causa muchísimas víctimas. 2000 años después, la humanidad sigue enfrentándose a virus desconocidos -como el Coronavirus ahora- y que nos siguen proniendo a prueba. Cómo se enfrentó Roma entonces a aquella pandemia en el Nilo.

Yo eso lo escribí bastante antes del coronavirus, por cierto!. Galeno, el médico de los emperadores, había conseguido inmunizarse -aunque sin saber cómo-. contra la viruela. Yo, la lástima es no tener un Galeno hoy en día. Porque con su inteligencia y la capacidad técnica y de observación de ahora, Galeno nos solucionaba el coronavirus en dos tardes y le sobraba media. Pero no lo tenemos. Lo que sí me parece es aprender como lección del pasado que un emperador como Séptimio Severo y una emperatriz como Julia Domna, en un momento de crisis sanitaria, supeditan sus decisiones a lo que les recomienda la autoridad sanitaria, que era Galeno. Entonces, yo creo que es lo que deberíamos de aprender: que en crisis sanitarias, debemos seguir lo que nos dicen las autoridades sanitarias.

P.- Me interesa el tema de "la crueldad del hombre" a lo largo de la historia. Y la antigua Roma fue, sin duda, uno de los exponentes más terribles en este aspecto. Los lectores lo van a ver incluso en la propia familia de Julia Domna; en sus propios hijos.

Sí, La verdad es que la violencia campaba más a sus anchas, en aquella época, podríamos pensar que mucho más que ahora. Pero en realidad no lo sé. Ahora hay también episodios de violencia en todo el mundo, tremendos. Yo creo que Roma era capaz de lo mejor y de lo peor. Y alguno de sus gobernantes -como Caracalla, hijo de Julia Domna- hizo cosas muy interesantes como conceder la ciudadanía romana en el 212 a todos los habitantes del imperio, pero también hizo barbaridades como la matanza de Alejandría, que hacen de él un personaje oscuro y complejo.

P.- Estamos en la antigua Britania para los romanos. Es imposible no establecer un paralelismo con lo que acaba de suceder a comienzos de este año: la salida del Reino Unido de la Unión Europea. ¿Qué suponía Britania para el Imperio romano?

Era una provincia donde había unos recursos militares muy interesantes para el Imperio y por eso dedicó también recursos militares precisamente para poder controlar una zona de recursos naturales de cierto interés. Pero nunca fue el núcleo del Imperio. Y de hecho, cuando las cosas se les fueron torciendo a los romanos, ellos fueron quienes hicieron el Bréxit pero a la inversa. Se fueron de aquí y dejaron Britania francamente a merced de un destino incierto y oscuro durante muchos siglos. Esto quedó muy desorganizado. Hasta los vikingos eran gente organizada cuando llegaron aquí, en comparación con lo que había habido. De hecho, los propios vikingos y otros pueblos nórdicos que se establecen por Britania, cuando ven lo que estamos viendo ahora nosotros del muro de Adriano, consideraban a los romanos como seres prácticamente legendarios, de leyenda; míticos. No podían entender cómo alguien, cómo una sociedad podía haber hecho construcciones de semejante envergadura.

Aquí puedes ver el booktrailer de 'Y Julia retó a los dioses'