La noticia del día es que las Federaciones Olímpicas han elegido que Rafa Nadal sea nuestro abanderado en los Juegos Olímpicos de Londres. Mejor elección imposible. Mejor representación de nuestra generación de oro también. Por suerte en los Juegos tendremos deportistas muy grandes que también podrían encabezar nuestro desfile, pero es que Nadal es el mejor. No sólo por lo que ha conseguido deportivamente, también por lo que es como persona. En tantos años como profesional no tiene una sola mancha, de ningún tipo. Jamás se le ha podido criticar una sola actitud o declaración. Su trayectoria, en todos los sentidos, es perfecta. En el más amplio sentido de la palabra, sin peros. Admirado en todo el mundo. Nadal acaparará las miradas y los aplausos de unos deportistas que en Londres intentarán dejar el ruinoso pabellón español lo más alto posible.
Decía ayer Vicente del Bosque que futbolísticamente hemos pasado de pobres a ricos en muy poco tiempo. Yo digo hoy que seremos pobres, pero con deportistas como Nadal gozamos de una riqueza impagable. La admiración del mundo entero hacia nuestros deportistas, envidias aparte, quien mejor que Nadal para demostrarlo.