MANUAL PATINETES

La Policía Local de Badajoz y el fiscal de Tráfico elaboran un manual de actuación ante los patinetes eléctricos

Una acción de divulgación del conocimiento y de un libro cuyo objetivo es ser una herramienta de trabajo para los policías locales y otros miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de cara a abordar la "problemática" de los VMP.

Europa Press

Badajoz | 01.02.2023 11:18

Patinetes eléctricos
Patinetes eléctricos | Agencia EFE

La Policía Local de Badajoz, junto con el fiscal delegado autonómico de Seguridad Vial de Extremadura, Diego Yebra, han elaborado un manual de actuación policial con Vehículos de Movilidad Personal (VMP) y L1e-B que permite clarificar la forma de proceder de los agentes ante la proliferación de estos patinetes.

Así se ha puesto de manifiesto en su presentación a cargo de sus tres redactores, Diego Yebra, el superintendente jefe de la Policía Local de Badajoz, Rubén Muñoz; y el oficial de la Policía Local de Badajoz, Iván Tinoco, acompañados del alcalde de la ciudad, Ignacio Gragera, en la que se ha distinguido entre los VMP y los L1e-B.

En concreto, según Muñoz, un VMP se define como un vehículo que alcanza un límite máximo de 25 kilómetros por hora, en el que solo puede circular una persona por definición y si lleva sillín no puede ser a más de una altura determinada, por lo que se trataría de un patinete eléctrico.

Por su parte, los L1e-B es aquello que está "en exceso" o por encima de esos requisitos, como un patinete al que se le ha puesto un sillín a una altura diferente a la marcada por la norma o que corre a más de 25 kilómetros por hora.

Titulado 'Manual de actuación policial con Vehículos de Movilidad Personal (VMP) y L1e-B, Informe Técnico Policial y confección de atestados', Rubén Muñoz ha explicado que se trata de un acción de divulgación del conocimiento y de un libro cuyo objetivo es ser una herramienta de trabajo para los policías locales y otros miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de cara a abordar la "problemática" de los VMP.

Ante ello, ha querido matizar que se refiere a "problemática" porque, aunque ya se tiene "algo de luz" desde 2022 hasta este año ha estado "un poco en el limbo jurídico" la regulación de estos vehículos que están en las ciudades desde 2017 y que, durante estos años, "han sido un auténtico quebradero de cabeza", tanto de la Dirección General de Tráfico, como de la fiscalía, en este caso la Sala de Seguridad Vial, como de las policías locales, Guardia Civil y los que intervienen de una forma u otra del tráfico.

En este sentido, ha recordado que en Badajoz se registró el primer fallecido por un VMP, un niño de 5 años en enero de 2018, y que cuando tuvieron que abordar la investigación de ese siniestro vial se encontraron "un montón de lagunas", dado que no sabían si era un juguete, algo que no podía ser porque era un vehículo que corría a 25 kilómetros por hora; ni cómo catalogarlo o si se podía usar en la vía pública o por la acera, a lo que ha sumado que "todavía" no es obligatorio, pero sí recomendable, el uso del casco o el seguro en este tipo de vehículos.

Todo ello les ha llevado a editar este manual que sirva de apoyo a la actuación policial, y que esta semana se presenta en Valladolid en el Encuentro de ciudades por la seguridad vial que organiza la DGT, como ha avanzado el superintendente, mientras que Iván Tinoco ha sido el encargado de detallar el contenido de este manual, cuyo objetivo es clarificar la actuación policial a los compañeros de Badajoz, de la región y del país, ante la "problemática" que tienen a la hora de abordar la circulación de estos vehículos.

Un medio de transporte nuevo que "no es una moda pasajera" sino que "ha llegado para quedarse", ante el cual ven diariamente conducciones de estos vehículos por las aceras, con auriculares, o usando el móvil y no respetando las principales normas de circulación, ha puntualizado, junto con que otra problemática pasa por las distintas categorías y diferentes modelos que presumiblemente se pueden tratar como VMP pero no lo son y pasan a ser ciclomotores.

Por su parte, Diego Yebra ha ahondado en que si la policía sabe cómo actuar con estos vehículos y ante un siniestro en las ciudades, podrá informar al ciudadano y este tendrá una "plena garantía" de cómo circular por las vías públicas, y en que ha habido "muchísimas" reformas en el Reglamento de vehículos, en el de conductores y en el Código Penal.

Seguidamente, ha matizado que con estos vehículos no se puede circular por la acera, sino por la calzada, como tampoco se pueden infringir las normas de circulación, de manera tal que cualquier acción contraria a la norma, si hay un resultado lesivo, se puede abordar desde la vía penal.

Al mismo tiempo, ha detallado que esto es "muy relevante" porque, tras la última reforma del Código Penal, cualquier infracción de la norma de carácter grave, y circular por la acera lo es, como ir en sentido contrario o utilizar las plataformas únicas excediendo la velocidad, por lo que si se atropella a alguien, o si un usuario fallece atropellado, esto tiene un encaje en el Código Penal.

Asimismo, Diego Yebra ha precisado que una "gran duda" que se ha planteado es qué es cada uno de los vehículos dada la variedad y que se pasa de los juguetes, a vehículos plegables o a "auténticas motos", cuando si es ciclomotor puede cometer el delito de lesiones por imprudencia grave o homicidio por imprudencia grave, así como delitos como la conducción bajo la influencia de drogas, velocidad excesiva o sin permiso; a la vez que ha valorado que Badajoz intentan ser un "faro" a nivel nacional con la elaboración de este manual abierto a posibles modificaciones.

Finalmente, Ignacio Gragera ha destacado que se puede constatar una vez más que la Policía Local de Badajoz es pionera en la redacción de este tipo de manuales de actuación, de la mano además del fiscal de Seguridad Vial, y ha sostenido que este tipo de VMP "ha venido para quedarse", por lo que tienen que empezar a planificar "una nueva realidad", algo que se hace en base a pilares tales como la concienciación y conseguir trasladar a los ciudadanos que estos vehículos pueden suponer un riesgo para y frente a terceros y ante uno mismo.

Interpelado por una posible ordenanza en torno a este tipo de vehículos, ha reconocido que ya hablado con Rubén Muñoz que ponerse a redactar una ordenanza cuando no saben si va a perder vigencia dentro de unos meses, por lo que ve que "no tiene mucho sentido" cuando, además, las ordenanzas tienen que tener una vocación de "permanencia" y "una cierta estabilidad".

Así, ha pedido y ha insistido en que, más allá de la recomendación del uso del casco y la obligación de circular por la calzada, que todo aquel que utilice este tipo de vehículos lo haga en las condiciones "mínimas de seguridad indispensable", algo que dice para proteger, tanto a terceros, como a sí mismo; junto al respeto de las normas de circulación o a las situaciones climatológicas y cuando estas no sean las "más adecuadas".