Sucesos

La Guardia Civil desarticula un grupo dedicado a la sustracción de cobre y el robo en tiendas de telefonía que actuó en Elche y Crevillent

La investigación ha esclarecido 23 delitos perpetrados en cuatro regiones españolas y han sido detenidas nueve personas

David Alberola García

Elche | 02.09.2020 11:28

La Guardia Civil ha detenido a nueve personas acusadas de formar parte de un grupo especializado en el robo de cobre y en tiendas de telefonía a cuyo interior accedían realizando un butrón.

La investigación ha esclarecido 23 delitos perpetrados en cuatro regiones, de los que una docena fueron perpetrados en municipios de la provincia de Alicante, entre ellos Elche y Crevillent, en la comarca del Baix Vinalopó, y Albatera, Dolores, San Fulgencio o San Isidro en la Vega Baja.

Además de los nueve detenidos, se ha investigado a otras tres personas, responsables de centros de gestión de residuos metálicos, por receptar parte de los objetos sustraídos.

Al grupo desarticulado se le atribuyen hechos delictivos cometidos en Murcia, Alicante, Albacete y Pontevedra de los que 17 corresponden a la sustracción de cable de cobre y tres a robos con fuerza en comercios de telefonía.

La Guardia Civil estima en más de 100.000 euros el valor de lo sustraído y los daños causados.

Los agentes de la Guardia Civil han constatado durante la investigación la existencia de un grupo delictivo estructurado, jerarquizado y asentado en Murcia, donde su líder, además de dirigir sus actuaciones ilícitas, realizaba personalmente todas las labores de planificación.

Por su modus operandi se ha comprobado que el grupo delictivo estaba perfectamente sincronizado y que sus integrantes contaban con todos los conocimientos, medios, logística y experiencia necesaria para llevar a cabo este tipo de hechos delictivos.

Para el robo del cobre, los detenidos escalaban por los postes hasta llegar a la altura donde se encuentran los cables, unos 5 o 6 metros de altura, donde cortaban en los extremos del tramo que tenían previsto sustraer.

Cuando el cableado se encontraba en el suelo utilizaban lugares cercanos, que previamente habían sido localizados, para esconder temporalmente su botín y así evitar ser sorprendidos. Recogían el material pasados unos días.

Los asaltos a establecimientos de telefonía los cometían por el método del butrón.