Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar, recoger datos estadísticos y mostrarle publicidad relevante. Si continúa navegando, está aceptando su uso. Puede obtener más información o cambiar la configuración en política de cookies.

Disfruta de la app de Onda Cero en tu móvil.

EL BLOG DE EL SEXTO HOMBRE

Cirio Pascual

Dice Sergio Llull tras el segundo partido de la final de la Liga Endesa: “no vamos a montar el cirio que montaron ellos”. Uno, cuando utiliza la palabra cirio, se refiere al jaleo que generalmente surge de una discusión o pelea. Discusión en torno a una jugada, en este caso a dos.

ondacero.es | Madrid | Actualizado el 19/07/2018 a las 06:39 horas

Felipe Reyes, en el Final de la Liga Endesa

Felipe Reyes, en el Final de la Liga Endesa / ondacero.es

Las dos que han resuelto los encuentros jugados de una intensa y emocionante final que coge el puente aéreo rumbo a Barcelona con empate a uno al mejor de cinco encuentros. Poca discusión en torno a la acontecida ayer con Carroll y Oleson como protagonistas. La realidad indica que quien ha montado un buen cirio en el ataque del Real Madrid es Xavi Pascual. Quizás les haya servido como penitencia. Lo de ayer fue un cirio Pacual.

En vivo y en directo no me pareció falta. Lo puedes ver mil veces si quieres y quizás llegues a la misma conclusión. Más allá de si fue falta o no, ya hubiera podido coger Oleson un hacha que tampoco hubieran señalado nada punible. Después del alboroto del primer encuentro los árbitros se convirtieron en aventajados alumnos de Pilatos. Su labor es difícil, la de los árbitros, y no conviene responsabilizarles del devenir de la final puesto que no han tenido influencia. Esa es la mejor señal.

Quien da señales de vida es el Barcelona. Inasequible al desaliento incluso en los momentos más críticos. Ayer tuvo varios y de todos salió fortalecido. El Real Madrid tuvo varios instantes en los que asestar el golpe definitivo, si bien hubiese necesitado ese hacha ficticia de Oleson para finiquitar al vigente campeón. Una zona, de nuevo una zona, en esta ocasión 2-3 de ajustes descompuso al equipo de Pablo Laso y condujo el partido a un final “made in” Xavi Pascual. Con el balón en poder de Juan Carlos Navarro y el factor Oleson como variante en la última jugada, a la postre decisiva. El último minuto del encuentro resume la intensidad, las idas y venidas y los incesantes intercambios de golpes entre ambos contendientes que dejan el combate en tablas.

¿Por qué ganó el Barcelona? ¿Por qué perdió el Real Madrid? Instinto de supervivencia, instinto asesino. Presente el primero en el Barcelona, aún insuficiente el segundo en el Real Madrid. Más allá de cuestiones genéticas, hubo aspectos tácticos que hicieron decantar la balanza del lado culé.

El primero, y no por ya visto deja de ser sorprendente, la zona diseñada por Xavi Pascual. En esta ocasión un tanto diferente de la que empleó en el cuarto partido de la final del año pasado. Zona 2-3 de ajustes, que viene a decir que es una zona envuelta por momentos en una defensa individual cortando las líneas de pase y sobre todo el bloqueo y continuación que tanto gusta ejecutar el equipo blanco y Sergio Rodríguez en particular. ¿Qué provoca que una zona, más o menos sencilla, cambie de tal manera el rumbo de un partido? Provoca dudas en el rival y las dudas llevan a pensar más que a ejecutar y quien piensa demasiado…

El segundo es Brad Oleson. Ese jugador que tuvo fichado el Real Madrid, que no quiso en su día Ettore Messina, y que ahora ejerce de verdugo. Verdugo no sólo por la anotación o por los dos tiros libres decisivos de ayer. Es un defensor estelar, una lapa, la sombra que siempre acompaña y de la que nunca uno puede librarse. Pregunten a Jayce Carroll.

El tercero, y último, es la escasa utilización del 3 alto por parte del Real Madrid. Hasta la fecha, había sido Pete Mickeal quien hacía añicos al rival. Con Carlos Suárez y Tremmell Darden superando en centímetros y poderío físico a sus pares azulgranas, poco partido se les saca. Suárez aparece siempre en el quinteto titular y después de 7 u 8 minutos en pista nunca más aparece mientras que Darden, incisivo ayer en el tiempo que estuvo, apenas supera los diez minutos de juego. De cómo Pablo Laso sepa mandar tácticamente en la serie depende el éxito de su equipo. Durante la temporada lo ha conseguido. En los dos primeros partidos da la sensación que Xavi Pascual lleva la delantera, apenas unos centímetros por delante. El viernes veremos nuevas sorpresas, nuevos retoques, nuevas defensas. Un nuevo cirio.