Iván Ace Ventura, el detective de animales, recibió una llamada anónima de un hombre que decía que su perro Teckel se había encontrado un delfín muerto en la madrileña Casa de Campo ¿sería posible? A veces la realidad supera la ficción.
Iván Ace Ventura, el detective de animales, recibió una llamada anónima de un hombre que decía que su perro Teckel se había encontrado un delfín muerto en la madrileña Casa de Campo ¿sería posible? A veces la realidad supera la ficción.
El pasado 29 de marzo nos veíamos sorprendidos por la aparición del cadáver de un delfín junto al carril bici de la Casa de Campo de Madrid. El cuerpo fue encontrado por uno de los perros de un hombre que se encontraba paseando por el lugar. Las últimas investigaciones indican que el animal llevaría meses muertos y presuntamente procedería de una red de tráfico ilegal de animales.
El pasado 29 de marzo nos veíamos sorprendidos por la aparición del cadáver de un delfín junto al carril bici de la Casa de Campo de Madrid. El cuerpo fue encontrado por uno de los perros de un hombre que se encontraba paseando por el lugar. Las últimas investigaciones indican que el animal llevaría meses muertos y presuntamente procedería de una red de tráfico ilegal de animales.
Un grupo de bañistas en una playa de Santa Teresita en Argentina se han convertido en los protagonistas de las imágenes que representarán durante mucho tiempo el egoísmo y la crueldad de los seres humanos con el resto de especies. Estos bañistas vieron una cría de delfín cerca de la orilla y tuvieron la maravillosa idea de sacarlo para fotografiarse junto a él en vez de devolverlo al agua, como les imploraron algunos de los presentes. El resultado fue que el delfín murió deshidratado.
Iván Cortés dedica su carta al acontecimiento de la muerte del delfín en Argentina: “Desde que pusieron al alcance de todos un cámara, pocos son los que se resisten a jugarse su propia vida o incluso la de los demás para conseguir un selfie de impacto”
Un grupo de bañistas en una playa de Santa Teresita en Argentina se han convertido en los protagonistas de las imágenes que representarán durante mucho tiempo el egoísmo y la crueldad de los seres humanos con el resto de especies. Estos bañistas vieron una cría de delfín cerca de la orilla y tuvieron la maravillosa idea de sacarlo para fotografiarse junto a él en vez de devolverlo al agua, como les imploraron algunos de los presentes. El resultado fue que el delfín murió deshidratado.
Iván Cortés dedica su carta al acontecimiento de la muerte del delfín en Argentina: “Desde que pusieron al alcance de todos un cámara, pocos son los que se resisten a jugarse su propia vida o incluso la de los demás para conseguir un selfie de impacto”