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opinión

Monólogo de Alsina: "Antes de que sea firme su inhabilitación como president, Torra se ha inhabilitado a sí mismo"

Érase un presidente autonómico al que casi nadie conocía el día diez minutos antes de ser investido, que concurrió a las elecciones en el puesto número once de la lista por Barcelona (¡el once!), que una vez investido ejerció por voluntad propia como recadero del fugado, cuya acciones políticas más destacada fueron espolear a los CDR para que siguieran montándola y cortar él mismo alguna carretera, y que llegado al ocaso de su cortita (y nociva) vida política se inventó una forma insólita de convocar elecciones que es no convocarlas.

Carlos Alsina
  Madrid | 30/01/2020

La creatividad de los puigdemont boys no tiene límites. He aquí un presidente autonómico dando por terminada una legislatura a la vez que explica que la legislatura sigue porque está sin aprobar el proyecto más importante de cualquier gobierno, que son los presupuestos para el próximo año. En este caso, no para el próximo sino para éste porque Cataluña lleva sin presupuestos nuevos desde 2017 por la incapacidad para aprobarlos del matrimonio indepe: los puigdemones y los de Junqueras.

He aquí un presidente que aspira a aprobar unos presupuestos que tendrá que ejecutar, en realidad, ya otro gobierno. Porque el suyo está muerto. El mejor resumen de la legendaria capacidad política del testaferro Torra la hizo ayer, en diez segundos, Felipe González.

Hasta ayer la Generalitat de Cataluña tenía un presidente condenado por un Tribunal Superior de Justicia por haber delinquido contra la administración. Condenado a no ejercer cargo público alguno. Desde ayer tiene un presidente políticamente difunto. Antes de que sea firme su inhabilitación como president, Torra se ha inhabilitado a sí mismo. Carece de sentido sentarse a negociar nada con quien se ha dado por acabado a sí mismo. Nada puede garantizar, nada puede pactar, el señor Torra ni con el gobierno central ni con nadie.

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A ver, un gobierno elige con quién dialoga. Y si elige dialogar, lo hace con quien está. El problema es que Torra está yéndose. Lo que convierte la reunión de la próxima semana, Regreso a Brideshead, digo a Pedralbes, en una cáscara vacía que sólo servirá para que el valido agonizante le suelte a Sánchez la matraca de la represión y le insista en que la mesa de negociación ésa que ha montado con Esquerra tiene que ser para negociar cómo se hace la secesión.

La última vez, hace trece meses, Torra le arrancó a Sánchez la foto de los dos gobiernos, como si representaran a dos naciones, el comunicado conjunto que no decía ni media de respetar la Constitución, y le colocó antes el documento de 21 puntos que tanto desdeñó, pero muchos meses después, el presidente del gobierno. A cambio, Sánchez consiguió que siguiera vivo el grupo de whatsapp que tenía Carmen Calvo, el del relator, y celebrar un consejo de ministros en Barcelona encapsulado en un cordón de seguridad por miedo a que los CDR de inspiración tórrica se la liaran parda.

Torra tendrá su foto la semana que viene. Como las fotos aquellas que se hacían en el siglo XIX de la familia posando con el difunto. Pedralbes post mortem.

Agricultores y ganaderos extremeños: sois la derecha recalcitrante, la horda reaccionaria, la carcundia. ¿Cómo se os ocurre cuestionar que la subida del salario mínimo tenga sólo efectos benéficos? El mero hecho de dudar os convierte en terratenientes facciosos. Lo dice Pepe Álvarez, que igual no ha visto una encina desde hace años.

Pepe se ha quedado a vivir en 'Los santos inocentes', milana bonita, que es una novela espléndida de Delibes. El pope de la UGT no ha debido de enterarse de que las organizaciones agrarias (todas) de Extremadura no han dicho que haya que bajar el salario mínimo, han dicho que hay que examinar todos los costes de trabajar el campo y encontrar la manera de que las explotaciones sigan abiertas.

Un conocido terrateniente reaccionario, de nombre Guillermo Fernández Vara, se atrevió a pedir un estudio a fondo sobre lo que esta pasando en la agricultura y la ganadería extremeña. Pero ha tenido poca fortuna, porque la ministra de Trabajo ya le ha dicho que recibirle, le recibe, pero que ella ya tiene la conclusión hecha.

Que dice que Vara le pidió la entrevista antes de decir lo del salario mínimo y que en eso no hay problema. Si la ministra acepta un consejo, los términos para enterados, ex post, ex ante, adverar, no son idóneos si una quiere que se entienda lo que dice. Si lo que quiere es lo contrario, que no creo, adelante con los faroles.

Lo que va a tener que hacer Fernández Vara es llamarle conflicto político a lo que tiene abierto en Extremadura con las asociaciones agrarias y reclamarle al presidente una mesa de negociación entre gobiernos que abra cauces a una solución que permita que los agricultores y ganaderos se sientan cómodos con su encaje en España reconociéndoles su hecho diferencial, la identidad territorial y los derechos históricos. A ver si así se abre pronto el diálogo. En favor de Fernández Vara hay que decir que él, a diferencia de Torra, no está condenado.