Alicante: vandalismo en Halloween

La policía intenta identificar a los autores de la quema de contenedores tras una presunta manifestación pacífica contra el toque de queda

El concejal de seguridad, José Ramón González, lamenta y condena los actos vandálicos protagonizados por "una minoría". Dos jóvenes detenidos por lanzar objetos contundentes contra los agentes, dos contenedores quemados y otros desperfectos es el balance provisional

Juan Carlos Fresneda

Alicante | 02.11.2020 09:58 (Actualizado 02.11.2020 10:03)

La Policía Nacional de Alicante está analizando los vídeos subidos a las redes sociales para intentar identificar a los presuntos autores de los actos vandálicos que se produjeron en la noche de Halloween en el centro de la capital.

El conejal de seguridad en el Ayuntamiento de Alicante, José Ramón González, ha felicitado a las fuerzas de seguridad por el trabajo desarrollado este fin de semana, al tiempo que ha “condenado y lamentado los actos vandálicos que ha protagonizado una minoría” de la población.

Dos detenciones

Unos treinta jóvenes, que acudieron a una “supuesta manifestación pacífica contra el toque de queda” convocada en la Rambla de Méndez Núñez, terminaron protagonizando altercados por los que hubo dos detenciones.

Se trata de dos jóvenes que presuntamente lanzaron a los agentes de la Policía Nacional una llave inglesa y varios objetos contundentes.

Además, se produjo la quema de dos contenedores en el casto antiguo de Alicante y el vuelco de varias mesas de los veladores de la zona.

Fiestas y botellones sancionados

Por su parte, la Policía Local de Alicante, también intervino para disolver a varios grupos de jóvenes que lazaban huevos y piedras a vehículos, autobuses, establecimientos y terrazas.

Además, según informa la Concejalía de Seguridad, un grupo de menores se puso delante de un convoy del TRAM con la intención de “parar la línea”.

Mientras tanto, se disolvieron tres botellones en la vía pública y se sancionaron 13 fiestas en viviendas, urbanizaciones y chalets.

La más destacada se desmanteló en una finca de Villafranqueza donde había 30 personas.