El especialista explica la enorme diferencia lingüística y psicológica que existe entre lo que hacemos y lo que somos, detallando cómo afirmaciones como «soy un desastre» o «soy impuntual» solidifican los problemas y bloquean nuestra capacidad de aprendizaje. Una lección transformadora para aprender a desarmar nuestros propios diálogos internos y comprender que muchos de los límites que nos imponemos no son rasgos inmutables de nuestra persona, sino simplemente habilidades y estrategias que aún podemos entrenar.