18/08/2026

Mesa de mayores: Las bingueras de La Viña: jugar para combatir la soledad en verano

Imagen creada con IA
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  • 30:19 MIN

Mesa de mayores: Las bingueras de La Viña: jugar para combatir la soledad en verano

Mesa de mayores: Las bingueras de La Viña: jugar para combatir la soledad en verano

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Mesa de mayores: Las bingueras de La Viña: jugar para combatir la soledad en verano

Jaime Álvarez, desde Onda Cero Cádiz, acerca a Una tarde más la historia de un grupo de vecinas que ha convertido el bingo, las cenas compartidas y la vida de barrio en una forma de acompañarse.

La soledad no siempre tiene que ver con estar solo. A veces aparece cuando cambia la vida: llega la jubilación, los hijos abandonan el hogar, fallece la pareja o, simplemente, desaparecen algunas de las rutinas y relaciones que durante años habían llenado nuestros días.

En La Viña, uno de los barrios más populares de Cádiz, un grupo de mujeres ha encontrado una manera sencilla de hacerle frente: reunirse.

Jaime Álvarez, desde Onda Cero Cádiz, ha presentado a Alicia Heras y a los oyentes de Una tarde más la historia de las conocidas como “las bingueras”, señoras y vecinas del barrio que, a través de una asociación vecinal, se encuentran para jugar al bingo, organizar cenas y comidas y, sobre todo, disfrutar de la compañía de las demás. El bingo es casi la excusa. Alrededor de los cartones aparecen las conversaciones, las bromas, los planes y esa sensación de saber que hay alguien esperando al otro lado de la puerta.

Una pequeña red comunitaria que cobra todavía más importancia durante el verano, una época en la que las ciudades cambian de ritmo, muchas familias se marchan de vacaciones y la sensación de aislamiento puede hacerse especialmente visible entre las personas mayores. Precisamente sobre cómo afrontar esos cambios vitales y evitar que la soledad se instale en nuestra rutina hemos hablado también en Una tarde más con la Mesa de Mayores de ACUMAFU. Porque no hace falta sentirse “muy mayor” para descubrir que nuestra vida social puede transformarse. La jubilación, la viudedad, la marcha de los hijos de casa o la pérdida de determinadas rutinas obligan muchas veces a reconstruir el día a día y a generar nuevos vínculos. Y quizá la respuesta no siempre esté en grandes soluciones. A veces empieza con algo mucho más pequeño: salir de casa, participar en la vida del barrio, sentarse alrededor de una mesa y saber que alguien contará contigo para la próxima partida.