El autor plantea que la adicción no es el problema original, sino una "mala solución" rápida y compulsiva para aliviar el dolor, el estrés o el vacío existencial que no logramos confrontar. Como alternativa, propone diseñar una "vacuna mental" basada en la educación y el entrenamiento de la voluntad para recuperar nuestra soberanía atencional y elegir con auténtica libertad.