18/08/2026
Del recuerdo de Juan Tamariz a la leyenda de Chicho y Spielberg en ‘Montecarlo 67’

- 19:29 MIN
Del recuerdo de Juan Tamariz a la leyenda de Chicho y Spielberg en ‘Montecarlo 67’
Del recuerdo de Juan Tamariz a la leyenda de Chicho y Spielberg en ‘Montecarlo 67’
Una tarde más ha unido esta noche dos historias que pertenecen a la memoria de la televisión y del espectáculo en España: el recuerdo a Juan Tamariz, fallecido a los 83 años, y una de las anécdotas más sorprendentes atribuidas a Chicho Ibáñez Serrador.
El programa ha comenzado recordando la figura de Tamariz a través de dos voces muy vinculadas al mundo de la magia y el humor. Primero, Jandro, ilusionista, mago, presentador, guionista y alumno de Tamariz, que compartió con él amistad y trabajo. Después, Agustín Jiménez, cómico y mago, además de docente y colaborador de la Escuela de Magia Ana Tamariz, se ha sumado al homenaje.
Dos recuerdos que han servido también para volver a una de las etapas más reconocibles de la televisión española. Tamariz pasó por numerosos espacios televisivos y, en 1976, formó parte de Un, dos, tres... responda otra vez, el histórico programa creado y dirigido por Chicho Ibáñez Serrador.
Y precisamente Chicho ha sido el puente hacia la siguiente historia de la noche.
De la televisión española de los años setenta, Una tarde más ha viajado hasta Montecarlo, 1967, donde Ibáñez Serrador fue premiado por El asfalto, uno de los capítulos de Historias para no dormir.
Según contó el propio Chicho durante años, aquella noche se cruzó con un jovencísimo Steven Spielberg, decepcionado tras no conseguir el reconocimiento al que aspiraba. Chicho decidió acercarse y animarle a continuar en el mundo del cine.
Una conversación aparentemente pequeña que, con el paso del tiempo, se convirtió en una de las grandes leyendas de la historia audiovisual.
Casi seis décadas después, aquella anécdota ha inspirado Montecarlo 67, el cortometraje dirigido y coguionizado por Rubén Guindo, que reconstruye el encuentro entre Chicho Ibáñez Serrador, Pilar Miró y un joven Spielberg y juega precisamente con esa frontera entre el recuerdo, la realidad y la leyenda.
En Una tarde más, Rubén Guindo ha repasado el origen del proyecto, la investigación realizada durante años para reconstruir aquella historia y el reto de convertir en cine una conversación que nadie puede asegurar hoy cómo ocurrió exactamente.
De Juan Tamariz a Chicho Ibáñez Serrador, y de Chicho a Steven Spielberg: una noche para recordar cómo algunas figuras atraviesan generaciones y cómo, en ocasiones, una conversación aparentemente insignificante puede terminar convertida en historia del cine.



