17/09/2026
Ozempic, testosterona, fantasías y sexo después de los 40: una noche sin demasiados filtros

- 01H 22 MIN
Anaís (No somos nadie): del Camino de Santiago a la viralidad, el sexo y el humor sin filtros
Esta noche en LOVIN’ YOU comenzamos hablando de violencia, homofobia y de los límites que una sociedad no debería permitir que se muevan. Lo comentamos con nuestros expertos Silvia Sanz y Oscar Ferrani.
Después nos preguntamos si medicamentos como Ozempic pueden afectar al deseo sexual. El cirujano-andrólogo Fernando Salas-Cárdenas explica por qué algunas personas aseguran perder las ganas y otras, después de adelgazar, recuperan deseo, autoestima y función sexual. También hablamos de testosterona, salud sexual masculina y de por qué muchos hombres siguen esperando demasiado para acudir al andrólogo.
Respondemos además a las consultas de los oyentes sobre inseguridad en las relaciones, asexualidad, educación sexual en adolescentes y todo aquello que aprendemos —o no aprendemos— sobre sexo dentro de nuestras familias.
Y recibimos a Anaís, “No Somos Nadie”, que pasó de recorrer el Camino de Santiago con 34 seguidores a conseguir millones de reproducciones contando lo que veía con humor. Hablamos de comedia, viralidad, citas, Tinder, sexo después de los 40, locales de intercambio y de esa presión absurda por querer ser también “el mejor” en la cama.
Con la sexóloga y asesora de parejas Mónica Branni nos hacemos una pregunta: ¿fantasear sexualmente con alguien de nuestro mismo sexo dice necesariamente algo sobre nuestra orientación? La respuesta abre una conversación sobre fantasía, deseo, identidad y todo lo que imaginamos pero quizá nunca queramos llevar a la práctica.
Y terminamos abriendo La Caja Rosa con Anaís y descubriendo una bomba de succión para vulva antes de despedirnos con “El amor”, de Rigoberta Bandini, elegida por nuestra invitada.
¿Todo lo que fantaseamos dice quiénes somos? ¿Perder peso puede devolvernos el deseo… o quitárnoslo? ¿Y qué ocurre cuando una mujer criada en los años 80, en un colegio de monjas y con una educación sexual bastante limitada decide volver al terreno de las relaciones cerca de los 50?
De todo eso hablamos esta noche en LOVIN’ YOU. Como cada semana con nuestra sexologa Silvia Sanz y nuestro divulgador sexual Oscar Ferrani.
El programa arranca poniendo el foco en la violencia y la homofobia, y en algo que a veces olvidamos: las agresiones no empiezan con el primer golpe. Empiezan mucho antes, cuando dejamos de reconocer al otro como alguien digno del mismo respeto.
Después llevamos a consulta una de las preguntas que está apareciendo alrededor de los tratamientos para adelgazar: ¿Ozempic puede afectar también a las ganas de tener sexo?
El doctor Fernando Salas-Cárdenas, cirujano-andrólogo especializado en medicina sexual masculina, explica que no existe una única respuesta. Hay pacientes que notan una reducción del deseo y otros cuya vida sexual mejora al perder peso, mejorar su salud y recuperar autoestima. Y aprovechamos para hablar de algo que todavía cuesta: que los hombres acudan al especialista antes de que el problema sexual se convierta en una urgencia.
También analizamos esa nueva obsesión por convertir el cansancio, la pérdida de deseo o el paso de los años en un problema de testosterona que aparentemente podría resolverse con una cifra y un tratamiento. El deseo, como recordamos durante el programa, es bastante más complicado.
Las preguntas de los oyentes nos llevan después a la inseguridad afectiva, la asexualidad, la educación sexual de los adolescentes y a preguntarnos cuánto de nuestra manera de vivir el sexo procede de aquello que vimos, escuchamos o, muchas veces, nunca se habló en casa.
Y entonces llega Anaís.
Muchos la conocen en redes como “No Somos Nadie”. Salió a hacer el Camino de Santiago buscando desconectar y terminó encontrándose con el algoritmo. Tenía apenas 34 seguidores; unos días después eran decenas de miles y alguno de sus vídeos terminó acumulando millones de reproducciones.
Pero detrás de la viralidad hay una cómica que llevaba años observando personas como guía turística y que había querido hacer reír desde niña. En la entrevista habla del miedo a decepcionar sobre un escenario, de aprender a convertir al público en invitados a una fiesta y no en un tribunal, y de utilizar su propia vida como material para la comedia.
Y su propia vida incluye también sexo.
Anaís cuenta cómo es volver al mundo de las citas cerca de los 50, sus aventuras con Tinder, las fotografías sexuales que recibe sin pedirlas y hasta su primera experiencia en un local de intercambio. Una confesión que resume con una idea estupenda: parece que ahora hay que ser el mejor en todo, “hasta para follar”, como si el sexo también se hubiera convertido en una competición.
A partir de ahí nos planteamos otra pregunta: una persona puede sentirse atraída por hombres y fantasear con mujeres —o al revés—, ¿significa eso necesariamente que su orientación sexual es diferente de la que creía?
La sexóloga y asesora de parejas Mónica Branni explica que no necesariamente. Fantasía, deseo, atracción, comportamiento e identidad no siempre avanzan juntos. A veces fantaseamos con la novedad, con un tabú, con una determinada relación de poder o simplemente con algo que funciona dentro de nuestra cabeza y que jamás querríamos convertir en realidad.
Branni habla además de las dificultades para divulgar sobre sexualidad en redes sociales y de cómo una fantasía recurrente puede decirnos menos sobre qué queremos hacer y mucho más sobre la necesidad emocional que esa fantasía está cubriendo.
Y para terminar, La Caja Rosa.
Anaís se enfrenta esta vez a un objeto que parece una mezcla entre una pera médica, una granada y un artilugio imposible: una bomba de succión para vulva. Óscar Ferrani explica cómo funciona, sus usos recreativos y terapéuticos y cómo puede modificar temporalmente la sensibilidad.
Después de todo eso, Anaís elige la canción perfecta para cerrar la noche: “El amor”, de Rigoberta Bandini.
Porque dice que ahora mismo no está enamorada de nadie.
Bueno, de nadie no.
Está enamorada de la comedia y del humor.



