Alcanzó el éxito como actor de la archiconocida serie Los Serrano y fue uno de los músicos más deseados de la época, tanto, que las fans llegaron a colarse en el portal de su casa e incluso en su habitación. Saboreó lo bueno y lo malo de la fama muy temprano y aprendió de ello. Lo de aprender le venía de serie, hijo de un profesor y una política, delegada de “desigualad” como lo llaman en casa, la misma en la que le enseñaron que la política lo es todo, que importa más que las banderas. Actor, músico, productor y dueño de los Teatros Luchana, un hombre de teatro y un teatrero. Si pudiera elegir morir preferiría hacerlo como su padre, de repente, de un infarto porque, aunque se quedan muchas cosas en el tintero, no sufrió. Admite que tiene una relación complicada con el perdón y con el tabaco, así que al fin del mundo lo espera con un cigarro en la mano.