Luis Amadeo de Saboya, el Duque de los Abruzzos, fue uno de los grandes exploradores de su tiempo. Recorrió algunos de los lugares más remotos del planeta, lideró expediciones legendarias y dejó su nombre unido para siempre al K2. Sebastián Álvaro recupera la figura de este aristócrata aventurero cuya vida estuvo marcada tanto por la exploración como por una historia de amor imposible que nunca llegó a olvidar.