Después de años de subidas de precios, la vivienda ha empezado a dar señales de enfriamiento en Baleares, con menos compraventas e hipotecas y una ligera caída de los precios, aunque expertos inmobiliarios insisten que los precios siguen en niveles muy elevados y que mientras no aumente la oferta, una caída de la demanda no será suficiente para resolver el problema de acceso a la vivienda en el archipiélago.