El acusado de degollar a su expareja en julio del año pasado en Palma reconoce los hechos y acepta una condena de 12 años de prisión, al ser considerado culpable de homicidio por el jurado popular. El PSIB no cree que la futura revisión de los acuerdos por el cambio con Podemos implique una modificación sustancial de los mismos.