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El rector de la Universitat de les Illes Balears, Jaume Carot, en una entrevista en Onda Cero
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La UIB no teme la competencia de las universidades privadas por la diferencia de precios, según el rector Jaume Carot

Educación

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La UIB no teme la competencia de las universidades privadas por la diferencia de precios, según el rector Jaume Carot

Jaume Carot, único candidato a rector de la UIB, ha expuesto su plan de mandato destacando la extensión de la gratuidad de matrículas, la expansión del campus y un nuevo contrato programa para la financiación estable. En una entrevista concedida a Onda Cero, también ha abordado su postura ante la campaña del voto en blanco y la coexistencia con las nuevas universidades privadas en Baleares.

El único candidato a la reelección como rector de la Universitat de les Illes Balears (UIB), Jaume Carot, se prepara para las elecciones de este miércoles, 21 de mayo, con un proyecto centrado en la gratuidad de matrículas para estudiantes vulnerables, la contención de precios, la expansión del campus hacia el Parc Bit y un nuevo modelo de financiación estable. En una entrevista concedida a Onda Cero Illes Balears, Carot ha analizado su candidatura única, la campaña por el voto en blanco y el creciente interés por implantar nuevas universidades privadas en Baleares.

Carot, catedrático de Física Teórica, ha minimizado la singularidad de ser el único candidato y ha señalado que "no es infrecuente que haya un solo candidato a la reelección en las universidades públicas que son únicas en su respectiva comunidad autónoma". Ante la campaña que promueve el voto en blanco, el actual rector ha expresado su sorpresa. Argumenta que "presentarse a rector ahora es mucho más sencillo que antes" y que "ni siquiera hace falta ser catedrático de universidad". Carot ha enfatizado que el voto en blanco es una "alternativa legítima", pero ha cuestionado su promoción sin la aparición de una alternativa real. "Si alguien tiene un proyecto y cree que es mejor que el nuestro, pues que lo presente, que se presente a rector, que dé el paso", ha declarado, para añadir que, de ganar el voto en blanco, él y su equipo se volverían a presentar, ya que "creemos en este proyecto". En este sentido, ha destacado los logros de su gestión, con un presupuesto que ha pasado de 114,5 millones de euros en 2021 a 202,1 millones de euros en 2025, la creación de 130 nuevas plazas de personal docente e investigador y la puesta en marcha de dos nuevas titulaciones de grado -Farmacia y Ciencias de la Actividad Física y el Deporte- y tres de máster.

Uno de los pilares de su programa es la extensión de la gratuidad de las matrículas. Carot ha explicado a Onda Cero que su propuesta es "mantener la gratuidad de la matrícula para aquellos estudiantes que vengan de entornos económicamente más frágiles", lo que se lograría "simplemente subiendo un poco el umbral de renta a partir del cual se es elegible". Ha subrayado la relevancia de esta medida debido a que "el coste de vida en Baleares ha subido de una manera absolutamente escalofriante". Ha recordado que los precios de matrícula son establecidos por el Govern y que se han mantenido congelados durante varios cursos académicos.

Respecto a la expansión del campus, Carot ha proyectado una conexión natural con el Parc Bit para fomentar la transferencia de conocimiento y la empleabilidad de los estudiantes. "Si nos tuviéramos que expandir hacia algún lado con instalaciones académicas y científicas, el lugar natural de extensión, el eje natural de expansión sería la dirección hacia el Parc Bit", afirma. Además del nuevo edificio de Ciencias, Carot ha mencionado la construcción de una biblioteca central, una "reivindicación histórica" que el Govern ha incluido en su plan de infraestructuras educativas y que será un espacio adaptado a las nuevas necesidades, con buenas conexiones a la red y salas para trabajo en equipo.

El rector también ha abordado la importancia de un nuevo contrato programa entre la UIB y el Govern para asegurar una financiación estable y plurianual. Este contrato, con vigencia hasta 2026, será renegociado a partir de 2027 y contemplará tres pilares: financiación basal -para el funcionamiento diario-, necesidades específicas -como la insularidad que genera un coste añadido por las sedes en Menorca, Ibiza y Formentera, o el mantenimiento de la lengua propia-, y financiación por objetivos -basada en la consecución de hitos-.

La irrupción de universidades privadas y la coexistencia con la pública

Un punto de interés en la entrevista a Onda Cero ha sido la postura de Carot ante la creación de nuevas universidades privadas en Baleares. Respecto a la Universitat de Mallorca, impulsada por la escuela Adema, Carot ha manifestado que "son dueños de hacer aquello que encuentren" y, a nivel personal, aunque su relación con el director ejecutivo es buena, considera que "es evidentemente un modelo que a mí no me convence".

Sobre la llegada del grupo CEU San Pablo a Palma como universidad privada adscrita, Carot ha expresado una opinión matizada. "A mí la universidad privada como concepto no me entusiasma", admite. Sin embargo, ha añadido que "San Pablo CEU es una universidad privada muy digna que detrás tiene un proyecto educativo", diferenciándola de otras que "lo que tienen es simplemente un modelo de negocio, pero no tienen un proyecto educativo y no tienen ninguna intención ni ningún interés en generar conocimiento y mucho menos en transferirlo".

Carot no percibe a estas nuevas instituciones privadas como una competencia directa para la UIB en términos de captación de alumnos, debido a la gran diferencia en los precios de matrícula. "Los precios de una pública están altamente subvencionados", ha señalado, poniendo como ejemplo que "la carrera más cara que tenemos en la UIB es Medicina y también Enfermería, cuya matrícula anual son 1.200 euros al año, 100 euros al mes". En contraste, las universidades privadas en la península pueden costar entre 23.000 y 25.000 euros anuales. Finalmente, subrayado las diferencias en los procesos de contratación del profesorado, que en la universidad pública pasa por "un proceso de acreditación estatal donde los méritos que tiene son evaluados por un panel a nivel estatal" y luego una oposición, a diferencia de la contratación más "digital" en algunas universidades privadas.