Iván, con 17 años sufrió un accidente que le provocó una minusvalía. Después sus padres sufrieron distintos Iptus y su madre acabó falleciendo. Tenía un sueño y al final lo ha conseguido cumplir pese a estar en una silla de ruedas, ser entrenador de un equipo de juveniles de Quintana de la Serena.