El bioquímico y divulgador científico Albert Xamena ha explicado en Por fin cómo los olores influyen directamente en el sistema límbico, afectando al estado de ánimo más de lo que solemos percibir. Según señala, los aromas agradables pueden disminuir la ansiedad, reducir el ritmo cardiaco y arterial, e incluso favorecer la calidad del sueño, convirtiéndose en un aliado natural para el bienestar.