Son las nueve de la mañana en la Cuba castrista que piensa ya en el futuro más allá del régimen. Los cambios en la isla vienen fraguándose desde hace tiempo. Y por más que los Castro se resistan, por más que hayan emparedado la visita de Obama entre el recibimiento a Maduro y el posterior congreso del Partido Comunista cubano... esto ya no hay quien lo pare. La visita es punto de inflexión. La única duda es cuando tardará en tener consecuencias reales.