Alemania sigue investigando si la explosión de una bomba en un restaurante de Ansbanch que le ha costado la vida al individuo que la llevaba, es o no un atentado islamista. Los yihadistas han conseguido extender la psicosis por todo el planeta. Eso es tan cierto como que a estas alturas cualquier asesino que piense en cometer una matanza tiene en ISIS su excusa perfecta.