Rubén Amón indulta al Papa Francisco para "confortarlo en su crisis de ingenuidad", por haber descubierto que Roma es "un labertino subterráneo, un teatro de conspiraciones" que pone "al pastor a merced de los lobos". Además, asegura Amón que "los cuervos le han aturdido los sentidos" y así Francisco "ha descubierto que la curia se aferra a sus privilegios como si fueran un derecho natural".