Vicente Vallés señala que era increíble que al Gobierno se le ocurriera la idea de proponer a Soria, que haya tardado cuatro días en dar marcha atrás y todavía más increíble es haber asistido durante esos cuatro días a justificaciones imposibles por parte de miembros del PP. "Defender lo indefendible lleva irremediablemente a hacer el ridículo", asegura. Pero destaca la moraleja positiva, la mentira ya es inaceptable en política y le ha tocado a José Manuel Soria ser el primero en experimentar este nuevo clima de máxima exigencia. Además, considera que la política española está instalada en el error y "el resultado es el que tenemos: un país bloqueado".