Nuestro corresponsal en Estados Unidos, Agustín Alcalá, cuenta cómo fue esa ocasión en la que coincidió con el exboxeador Mohamed Alí y esquivó varios golpes suyos. Fue en el año 1990, en la salida de delegados de la ONU. Se encontraron en la escalera mecánica y el exboxeador le saludó levantando sus manos, con varias simulaciones de puñetazos posteriores. Además, recuerda que después le despidió con una sonrisa que llevará siempre en su memoria.