También recuperamos su participación en una representación radiofónica de La importancia de llamarse Ernesto junto a Luis del Olmo, sus colaboraciones con Concha García Campoy y Toni Garrido y hasta el controvertido corte que sufrió una emisión de El tren a Xanadú. Una entrevista que muestra por qué la radio fue para Gurruchaga mucho más que un lugar al que acudir para promocionar sus discos, películas o espectáculos: fue otro escenario en el que jugar, improvisar y crear.