La responsable de la Unidad de Emergencia de Médicos Sin Fronteras, Teresa Sancristóbal, afirma que tras haber tomado el Ejército sirio el control de Alepo, la primera preocupación es evacuar heridos y ver cómo afecta esta nueva situación a la población civil, duramente castigada por una guerra "especialmente cruel" con ellos. Asimismo, asegura que la acción médica ha sido "realmente castigada con una repetición constante de bombardeos a hospitales y criminalización del acto médico".