En Madrid se comenta la insólita peripecia protagonizada por el portero del restaurante las cuevas de Luis Candelas, José Mato, que, disfrazado de bandolero y con un trabuco de 1837, como es habitual en su día a día, fue abordado por una patrulla de la policía municipal que le pidió la licencia de armas. Él mismo ha relatado la escena a Herrera en la onda.