Episodio 36 | 30/10/2026
Atando cabos 3x36: La superioridad moral de Puente

Cuando Óscar Puente compareció para dar las primeras explicaciones de la tragedia, dijo que le habían informado del accidente minutos antes de las 9 de la mañana. En su cuenta de X, a las 9:08, escribía: "La superioridad moral de la izquierda", a cuenta de los resultados electorales en Brasil y la huida de Bolsonaro.
Cuando Óscar Puente compareció para dar las primeras explicaciones de la tragedia, dijo que le habían informado del accidente minutos antes de las 9 de la mañana. En su cuenta de X, a las 9:08, escribía: "La superioridad moral de la izquierda", a cuenta de los resultados electorales en Brasil y la huida de Bolsonaro.
No sabemos si tenía o no programada la publicación con anterioridad, pero, si fuera el caso, tan sencillo como quitarla. Pero nuevamente fue superior a sus fuerzas. El ministro tuitero no controla los impulsos de sus dedos pulgares para lanzar mensajes ajenos a su gestión. Antes, durante y no sabemos si después de los muertos de Urda, nueve meses después de los muertos de Adamuz.
Pero catástrofes como la de esta semana nos recuerdan brutalmente nuestra fragilidad. La vida es imprevisible y, aunque realmente es cierto, no somos conscientes de que, cuando salimos cada día de casa, no pensamos si regresaremos por la noche o si el destino nos tiene reservada otra cosa.
Y precisamente porque somos vulnerables, necesitamos instituciones y administraciones sólidas, eficaces y responsables. Y por eso, Óscar Puente debe dimitir. No porque tenga la responsabilidad personal en el accidente, sino porque tiene la máxima responsabilidad política. Una responsabilidad que consiste en responder por el funcionamiento y la gestión de la institución que diriges.
Esta es la esencia del servicio público. Gobernar no es solo manejar presupuestos, inaugurar estaciones, anunciar inversiones o publicar mensajes ingeniosos o insultantes. Gobernar es garantizar que existen controles, que los protocolos funcionan y que la seguridad de los ciudadanos está por encima de todo.
Y cuando se producen dos tragedias ferroviarias en menos de un año, no basta, ni es ético ni moral, buscar al responsable del último error de una cadena de errores.
Las víctimas de Adamuz siguen denunciando que se sienten abandonadas. Y el ministro Puente dijo que él no soldó la vía, cuando había dicho e insistido en que la causa no fue la vía.
Y ahora, las víctimas de Urda se enfrentan al dolor irreparable de otra tragedia y merecen algo más que condolencias. Merecen la verdad. Y un Gobierno que no oculte sus errores y que no sustituya las explicaciones por propaganda.
Se acabaron en esta precampaña y campaña los besos de marketing, el amor y los bailes. ¿O es que alguien ve a Óscar Puente, el número uno del PSOE en la lista de Valladolid, ni tan siquiera siendo protagonista de un mitin?
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