25/03/2025
Reyes Calderón

El Club del Caviar es una novela de intriga, la octava entrega con la juez Lola MacHor que llega de la mano de Reyes Calderón. Toda una aventura para averiguar si entre las élites también se producen asesinatos y si se les juzga de la misma manera.
Los amantes de las investigaciones de la juez Lola MacHor y el inspector Juan Iturri vuelven con un nuevo misterio. Seis muertes simultáneas de seis personas que lo único que les une es el “Club del caviar”. Y sino, que dirían ustedes que entrelazan a un matrimonio dueños de una empresa farmacéutica, un príncipe árabe, un cardenal papable, un empresario y un reputado médico que, además, es el marido de la jueza MacHor.
La autora del “Club del Caviar”, Reyes Calderón, explica que se trata de una novela de intriga que introduce al lector en el mundo de las élites y en el que se ve que “los ricos lloran, pero también matan”. Calderón reconoce que lo que le interesaba era conocer esa correlación entre el tamaño de la cartera y la criminalidad. Pero no sólo eso, también saber si existen ciudadanos de primera y de segunda ante la Justicia de una forma tan fácil como cuando se sube a un avión y se ve quien va a bussiness y quien a turista.
En principio se puede ser muy consciente de que un criminal es una persona a la que le ha ido mal en la vida y están muy metidos en asuntos delictivos, dan el perfil de hijos de prostitutas o que han sido maltratados de pequeños o que han vivido en la pobreza, pero ¿qué sucede si el criminal está en lo más alto de la pirámide?
Durante cinco años Reyes Calderón ha estado investigando cómo vive la élite y se marchó a Sotogrande, en Cádiz, la urbanización más segura de toda Europa, donde nunca pasa nada y el lugar que eligen las élites para veranear y pasar el tiempo porque pasan totalmente desapercibidos. Independientemente de que se sea un príncipe árabe, un rico empresario o el rey de Inglaterra. “Yo no pertenezco a ese ámbito y me ha gustado compartir fiestas, tardes, viviendas, playas… Ha sido muy interesante, lo que yo he puesto han sido los crímenes”.
De hecho, Sotogrande es como una burbuja en la que no pasa nada, pero a pocos metros está Gibraltar donde se blanquean capitales y se produce todo tipo de delincuencia financiera. Enfrente está África desde donde llega la ruta de la droga, a unos kilómetros de la urbanización viven jóvenes con estética narco que avisan cuando llega la policía y que tienen una vida muy corta porque mueren o van a la cárcel. Es todo un mundo de contrastes, como la vida. Algo que también se ve en esta novela.



