08/08/2025

En verano, mientras muchos piensan en descansar y en disfrutar, hay otros que no dejan de trabajar... Como los músicos de las orquestas de verbena, para los cuales su calendario en julio y agosto es un estilo de vida a contrarreloj. Hasta cuarenta actuaciones en dos meses. A veces, cinco o seis noches seguidas, en diferentes pueblos, separados por cientos de kilómetros. Montar, probar, tocar, desmontar… y carretera otra vez. Ese es el ciclo
Aunque desde fuera todo parezca fiesta, detrás hay un trabajo físico y mental que no se ve
Lo que para el público es “la noche de la orquesta” es, para ellos, una jornada de muchas horas
Todos forman parte de una maquinaria que solo se detiene en septiembre
El objetivo es enganchar a todos: pasodobles, pop, rock, reguetón, merengue, cumbia… todo en el mismo bolo



