La competencia de las VTC, sin las mismas restricciones que sufre el sector Taxi, la renovación de los vehículos o dificultades técnicas necesarias para el mantenimiento de los taxímetros son sólo algunos de los problemas. En el caso de Puertollano, la ordenanza municipal y la falta de respuesta a las alegaciones que presentaron ha terminado en un contencioso administrativo. A nivel regional se está negociando la modificación del reglamento y de momento han aportado diversas propuestas. Entre los untos más sensibles se encuentra que se ven en desventaja ante los VTC, que para certificar el correcto funcionamiento del taxímetro tienen que ir a otras Comunidades Autónomas o que las tarifas, en el caso de Puertollano, llevan sin actualizarse desde 2012.