08/10/2026
Manchas, deshidratación y falta de luminosidad: cómo recuperar la piel después del verano

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Manchas, deshidratación y falta de luminosidad: cómo recuperar la piel después del verano
Conversamos con la doctora Vanessa Cernadas, especialista en Medicina Estética del Hospital Quirónsalud Miguel Domínguez, que recomienda aprovechar el otoño para reparar el fotodaño y tratar las alteraciones de la pigmentación
El verano puede dejar huella en la piel en forma de deshidratación, pérdida de luminosidad, textura irregular o manchas más visibles. La exposición acumulada a la radiación solar, junto con el calor, el cloro y la sal, altera la barrera cutánea y contribuye al fotoenvejecimiento y al daño del colágeno. Con la vuelta a la rutina, recuperar la hidratación, mantener una correcta limpieza y exfoliación y comenzar a reparar el fotodaño son los principales objetivos.
“El otoño es un buen momento para valorar el estado de la piel después de los meses de mayor exposición y establecer los cuidados que necesita cada persona”, explica la doctora Vanessa Cernadas, especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora del Hospital Quirónsalud Miguel Domínguez.
Para recuperar la hidratación y la luminosidad, la especialista recomienda comenzar reforzando la barrera cutánea con fórmulas que incluyan ingredientes como ácido hialurónico, glicerina o ceramidas, sin abandonar la fotoprotección diaria. A esta rutina pueden incorporarse progresivamente activos como la vitamina C o los retinoides, siempre adaptados a las características y tolerancia de cada piel.
Octubre, un buen momento para tratar las manchas
La disminución de la exposición solar convierte el otoño en una época especialmente adecuada para comenzar a abordar las manchas y otros signos del fotoenvejecimiento. “Octubre es un mes ideal para iniciar tratamientos despigmentantes, pero antes de tratar una mancha es importante diagnosticarla, porque no todas las lesiones pigmentadas son iguales ni deben tratarse de la misma manera”, advierte Cernadas.
La valoración médica permite determinar tanto el origen de la pigmentación como el procedimiento más adecuado, teniendo en cuenta el tipo de piel y el bronceado reciente.
Cuando el objetivo es recuperar la hidratación y la luminosidad de la piel, pueden valorarse tratamientos como la mesoterapia, que aporta vitaminas y otros nutrientes para mejorar su
aspecto y devolverle un aspecto más jugoso. Para tratar la textura, las manchas y otros signos del fotodaño, los peelings médicos favorecen la renovación de la piel, mientras que tecnologías como la luz pulsada intensa (IPL) permiten actuar sobre alteraciones de la pigmentación y mejorar la uniformidad del tono.
Entre los protocolos que ofrece el Hospital Quirónsalud Miguel Domínguez se encuentra Glow Skin, un tratamiento que combina luz pulsada intensa (IPL), mesoterapia con productos polirrevitalizantes y vitaminas y una mascarilla hidratante. Esta combinación permite actuar sobre distintos aspectos de la piel en una misma sesión, mejorando la hidratación, la luminosidad y la uniformidad del tono para conseguir un aspecto más revitalizado.
Por qué empezar en otoño
Algunos procedimientos aumentan temporalmente la sensibilidad de la piel al sol o requieren evitar una exposición intensa antes y después de realizarlos. Por ello, los meses de otoño e invierno ofrecen condiciones más favorables para determinados peelings, láseres y tratamientos dirigidos a la pigmentación.
Esto no significa que puedan realizarse de manera indiscriminada con la llegada del otoño. “Deben individualizarse y acompañarse siempre de una fotoprotección rigurosa”, recuerda la especialista.
Además, comenzar ahora permite planificar los cuidados de forma progresiva durante los próximos meses. “Si para Navidad queremos tener una piel luminosa, hidratada y sin manchas, debemos iniciar el tratamiento en otoño”, concluye la doctora Cernadas.


