29/08/2025

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Liquen escleroso genital: una enfermedad silenciosa que afecta la salud íntima y emocional
El Dr. Leandro Reina, urólogo del Hospital Rafael Méndez de Lorca, junto a los sexólogos Jesús Rodríguez (ISEMU) y Eva Camacho (La Eroteca), analizan los síntomas, tratamientos y el impacto emocional del 'liquen escleroso genital' en hombres y mujeres.
En el programa Sexo Sentido, la sección de Más de uno Murcia dedicada a la salud y al bienestar sexual, se ha abordado una enfermedad poco conocida pero con gran impacto en la calidad de vida: el líquen escleroso genital.
El Dr. Leandro Reina, urólogo del Hospital Rafael Méndez de Lorca y presidente de la Asociación Murciana de Urología, explicó que se trata de una afección inflamatoria crónica que afecta a hombres y mujeres, con mayor prevalencia en ellas, y que está infradiagnosticada. “Muchos profesionales la conocen, pero se diagnostica menos de lo que se debería”, señaló.
El líquen escleroso provoca inflamación persistente de la piel en la zona genital: en mujeres afecta a labios mayores y menores; en hombres, al glande y al prepucio. Entre los síntomas más habituales se encuentran picor, escozor, manchas oscuras, sequedad y, en casos graves, estrechamiento de la uretra. No es una enfermedad de transmisión sexual, pero condiciona la vida íntima, la higiene y las relaciones.
El especialista indicó que el diagnóstico es más frecuente a partir de los 45 años y que en varones adultos puede confundirse con una fimosis de nueva aparición. Además, factores como el calor estival y el estrés pueden agravar los brotes.
Desde la vertiente psico-sexual, el sexólogo Jesús Rodríguez (ISEMU) subrayó que la enfermedad impacta en lo emocional: muchos pacientes asocian la aparición de un brote con la actividad sexual, lo que genera miedo, evitación y deterioro de la vida afectivo-sexual.
La sexóloga Eva Camacho (La Eroteca) apuntó que, en mujeres, los síntomas pueden causar dolor en las relaciones, necesidad de mayor lubricación y, en ocasiones, pequeños sangrados, con la consiguiente pérdida de deseo. Pese a ello, recalcó que “no es el final” y que el acompañamiento profesional marca la diferencia.
En cuanto a los tratamientos, el Dr. Reina detalló que la base terapéutica son los corticoides tópicos. También pueden considerarse alternativas con menor evidencia como la terapia fotodinámica o distintos láseres (p. ej., CO2), además de fármacos inmunorreguladores en casos seleccionados. Cuando existe afectación severa —como estenosis uretral— puede ser necesaria la cirugía.
El mensaje final fue claro: ante lesiones genitales persistentes, sequedad o dolor, es fundamental acudir al especialista y no esperar a que la molestia desaparezca por sí sola.


