La vida siempre se ve diferente cuando te la cuenta Aroa Alemán. Sólo hacía falta ponerle un micro por delante y dejar que las cosas surjan. En su sección de hoy, Aroa le da una vuelta muy personal —y muy divertida— al tema del miedo escénico. A raíz de una confesión del propio Sergio Miró sobre su terror a grabar stories, reflexionamos sobre por qué hablarle a una cámara puede ser tan angustioso como hablarle a una sala llena de gente. ¿Se puede superar la timidez con un móvil delante? ¿Se nace natural o se entrena? Hoy, más que una sección, fue casi una terapia.