La aplicación de la Ley de la Dependencia en Canarias ha sido un desastre desde que entró en vigor hace 18 años. Sólo en los últimos cinco años más de 30 mil personas han fallecido esperando por algún tipo de ayuda. La consejería de Bienestar Social del Gobierno de Canarias afirma que su departamento está poniendo los cimientos de un nuevo sistema de la dependencia en las islas. Según el actual ejecutivo durante los veinte meses de su gestión, se han realizado más cuatro mil revisiones de grado y otras tantas revisiones de PIA que quedaron paralizadas en la legislatura anterior. Lo cierto es que desde 2024 casi 8 mil personas habían avanzado en los procedimientos pero las ayudas no llegaron. Según el gobierno regional, con el nuevo decreto, que unifica la valoración de grado y de PIA en un solo paso, las cifras se reducirán más.