Un cortador de juncos encuentra el cuerpo sin vida de una niña en su tierra, lo que lo lleva a una búsqueda de la verdad mientras cuida de su nieta. En el primer largo de Sven Bresser (estrenado en Cannes y candidato holandés para los Oscar), el retrato observacional de un veterano cortador de juncos se transforma en un enigmático y perturbador thriller rural cuando el protagonista descubre el cuerpo sin vida de una joven en sus tierras. A partir de ahí, Bresser teje una atmósfera enrarecida e inquietante que coquetea con el terror folk y el misterio metafísico a lo Twin Peaks. Un filme ambiguo y visualmente impactante sobre la culpa, la paranoia y la maldad latente que anida en los lugares más insospechados.