Podemos llegar incluso andando hasta esta zona donde encontraremos grandes árboles con las raíces sumergidas. Son las alisedas. A través de una ruta circular de un kilómetro podremos rodear la charca que preside el espacio, una ruta para todos los públicos nada exigentes y para la que no necesitamos ningún equipamiento especial que puede llevarnos unos 15 minutos. A partir de ahí, Eladio recomienda pararse a reconocer el paisaje y a los pájaros que amenizan la caminata. Merece más de una visita, nos cuenta.