08/05/2025

Edgar Bresó
  • 14:27 MIN

El poder de la mentira

psicología de andar por casa

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El poder de la mentira

Por el profesor y psicólogo Edgar Bresó

Lamentablemente, con la irrupción de las Fake news en nuestra sociedad la mentira se ha convertido en el “día a día” en algunos ámbitos pero, ¿Qué sabemos sobre la mentira? ¿Para qué nos sirve mentir a los seres humanos? Hoy tenemos con nosotros a nuestro psicólogo de guardia para hablarnos sobre la mentira. Edgar Bresó, buenas tardes, ¿Es la mentira algo necesariamente negativo? ¿Para qué nos sirve a los seres humanos la mentira según la psicología?

Buenas tardes Luís. Lógicamente, de entrada la mentira no es algo positivo en modo alguno pero hoy vamos a descubrir que mentir es algo más que no decir la verdad y que, a pesar de que es algo que inicialmente negativo, como todo en la vida, también tiene yo diría, su parte positiva. De hecho, la filosofía clásica ha oscilado entre considerar la mentira como un mal absoluto a un mal digamos necesario, o incluso una estrategia existencial. Así, Aristóteles rechazaba la mentira como contraria a la virtud. Según él, la virtud del carácter está ligada a decir la verdad; mentir distorsiona la realidad y La mentira debilita el carácter y la justicia.

En cambio Platón distinguía entre la mentira en el alma y la mentira verbal. Rechazando la mentira en lo personal, pero aceptando lo que él llamaba la "noble mentira" cuando el Estado la usaba para preservar el orden o educar al pueblo. Para Platón: Mentir puede ser legítimo si protege el bien común.

Y finalmente, Nietzsche considera que la verdad es una construcción y el ser humano vive entre ficciones necesarias. La mentira puede ser incluso vital, porque las “verdades absolutas” pueden resultar destructivas. Mentimos porque necesitamos ficciones para vivir.

¿Qué te parece Luís? empezamos profundos hoy verdad?

Bueno, a mi personalmente cuando me mienten no lo suelen hacer con muy buena intención pero cuéntanos ¿A qué te refieres con esos “buenos usos” o bondades de la mentira?

Los principales “usos” podríamos llamar o motivos por los que los seres humanos mentimos se podrían resumir en 6.

En primer lugar, la autoprotección: Desde la infancia, los niños aprenden a mentir para evitar problemas. Muchas mentiras se utilizan para evitar castigos, críticas o consecuencias negativas.

En segundo lugar, para mantener nuestra autoestima: Algunas mentiras ayudan a proteger la autoimagen o la identidad de una persona, como exagerar logros o minimizar fracasos.

En tercer lugar, usamos la mentira para evitar conflictos o daños emocionales: Las mentiras piadosas pueden servir para no herir los sentimientos de otra persona, como cuando alguien dice que le gustó un regalo aunque no sea cierto.

No menos importante, en cuarto lugar, la interacción social: La teoría de la "cortesía social" sugiere que algunas mentiras ayudan a mantener la armonía en las relaciones interpersonales, evitando comentarios demasiado directos o dolorosos.

En quinto lugar, para fomentar la Creatividad e incluso el arte: En algunos casos, la mentira puede estar relacionada con la imaginación y la creatividad o la capacidad de crear historias (pensemos en la literatura, el cine o cualquier tipo de arte escénico dónde se cuentan historias).

Y he dejado para el final el más feo y que lamentablemente nos parece que es más común que es la Manipulación y control: En contextos sociales, políticos o laborales, las mentiras se pueden usar para influir en los demás y obtener beneficios personales.

Pero fíjate Luís que de 6 usos, tan solo 1es estrictamente negativo o nocivo, el resto pueden verse, al menos en parte, hasta positivos ¿no crees?

Bueno… no sé, yo sigo prefiriendo que me digan la verdad siempre. Como se suele decir: “la verdad y solo la verdad por mucho que duela”.

¿Y qué hay de los estudios o de la investigación sobre la mentira? ¿Qué dice la ciencia sobre este tema?

Como siempre, a la hora de hablar de los estudios de investigación, me gusta resaltar algunos nombres propios, en este sentido hoy es inevitable hablar de Paul Ekman quién estudió las micro-expresiones faciales y cómo las mentiras pueden detectarse a través de señales no verbales.

Él demostró que las personas que mienten tienden a mostrar incongruencias entre lo que dicen y cómo lo dicen (lenguaje corporal, tono de voz y sus expresiones).

Según Ekman, los indicadores más comunes de que se está mintiendo son las discrepancias entre la expresión facial y el contenido verbal. Las pausas largas o cambios en el tono de la voz. Finalmente, Ekman identificó lo que él llama “hot spots”, que son señales específicas que indican un posible engaño, aunque no lo confirman por sí solas. Son pequeños cambios en las expresiones Estos deben evaluarse en conjunto con el contexto y comparándolas con la línea base comportamental del sujeto (es decir, cómo se comporta normalmente). No se trata de lo típico que sale en la TV de que si miras hacia abajo a la izquierda es que estás mintiendo, se trata de analizar el comportamiento de las personas para encontrar incongruencias entre su discurso y su conducta. esa es la clave según Ekman.

¿Y para qué nos sirve saber todo esto?

Comprender porqué mentimos nos ayuda en nuestro día a día a muchas cosas. Por ejemplo, nos permite identificar las formas sutiles en que mentimos (mentiras piadosas, omisiones, exageraciones). Mejora nuestra autoconciencia: todos mentimos, pero no siempre entendemos por qué ni cómo. Mejora la comunicación interpersonal: Conocer las señales del engaño nos ayuda a detectar mentiras en contextos clave (trabajo, amigos, etc.). Incluso fomenta la empatía: entender que a veces las personas mienten para protegerse, no para dañar.

Lógicamente un uso evidente y que probablemente estemnos pensando es en criminología: detectar mentiras es crucial para prevenir fraudes, abusos o delitos. Pero también en medicina o psicoterapia: reconocer el autoengaño o las mentiras de los pacientes puede ayudar a sanar y mejorar tratamientos.

Y finalmente, si sabemos cuándo, cómo y por qué se miente, podemos evaluar mejor los riesgos y las intenciones de los demás. Nos protege de manipulaciones (publicidad, política, medios) y nos hace más racionales y autónomos en nuestras decisiones personales y profesionales.

Pero… hay personas que mienten más que otras y también personas que mienten mucho ¿no? ¿Cuándo se puede convertir en un “problema” la mentira?

En general, cualquier conducta es un problema cuando interfiere de forma crónica en la vida de las personas y nos condiciona. Digamos que, cuando nos controla. En este sentido, la Mitomanía: Mentira compulsiva sin beneficio claro que está asociada a trastornos de personalidad (como el narcisista o el antisocial). O también el Autoengaño crónico: Distorsionar la realidad hasta perder contacto con ella (p. ej., en adicciones o delirios).

¿Resumen-conclusión final?

Como muchos otros aspectos que tratamos en este espacio, es imprescindible que asumamos que la mentira forma parte de nuestras vidas, tanto a nivel personal como también social.

Se trata de algo negativo pero que también puede tener efectos positivos cuando se gestiona bien. Como hemos visto, saber cómo y por qué mentimos nos ayuda a comunicarnos mejor, tomar decisiones más acertadas y protegernos de manipulaciones, por lo tanto, lo importante es estar alerta y ser conscientes en todo momento de lo que nos dicen, lo que nosotros decimos y porqué lo decimos.

En definitiva, mentir es humano, pero mentir para hacer daño o aprovecharse de los demás es evitable si somos capaces de anticiparnos.