Después de un periodo de ensueño con La Penya, en la que llegó a conquistar torneos europeos, en El Transistor conocemos la nueva vida de Jordi Villacampa que alejado de los despachos y de los éxitos deportivos está jugando un partido muy solidario embarcado en un barco e intentando ayudar a los refugiados que a diario fallecen en el mar.