José Antonio Iniesta se refiere en El Transistor al verano de 2007, cuando el entonces presidente del Real Madrid, Ramón Calderón, centró todos sus esfuerzos en fichar a Andrés Iniesta. Al respecto su padre dice que "ese verano hubo muchos rumores pero Andrés siempre estuvo al margen porque la felicidad para él siempre estuvo en Barcelona".