Los conductores tendrán que poner atención a los velocímetros si no quieren tener que enfrentarse a multas que van desde los 100 euros, si se circula a 31 kilómetros por hora, y hasta los 600 euros con seis puntos de retirada de carnet, si se excede de los 80 kilómetros por hora. La medida pretende, según el concejal de movilidad Alfonso Gil, hacer la capital más saludable. Menos ruido, menos contaminación y menos accidentes. Pero no todos comparten esa misma opinión. Taxistas, repartidores y conductores consideran que es imposible circular a esa velocidad.