El Fondo Monetario Internacional augura un gran año de prosperidad para la economía española. Creceremos incluso con más fuerza de lo que lo hace Alemania. Pero el informe insta a que se garantice la estabilidad política, algo que a esta hora no podemos certificar. La responsabilidad de los que aspiran a dirigir los designios del país es llegar a acuerdos y presentar propuestas sólidas que no nos hagan echar por la borda los logros conseguidos con enormes sacrificios ciudadanos.