Coincidiendo con su fallecimiento, Rubén Amón indulta, en su sección, a Palomo Linares para "despedirle en condiciones litúrgicas, que era un tipo de ley y un tipo bastante vanidoso". Sobre él, afirma que "le apodaban El Rata, en alusión a su astucia, su viveza, su capacidad de supervivencia".