Collette Divitto es una joven de 26 con síndrome de Down que tenía un sueño, trabajar en una pastelería. Se presentó en diversas ocasiones a varios puestos de trabajo, pero si éxito alguno la descartaban antes de realizar ninguna prueba. Collette, empeñada en conseguir sus sueños, aprendió finanzas, creó una página web y abrió su propia pastelería.