Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar, recoger datos estadísticos y mostrarle publicidad relevante. Si continúa navegando, está aceptando su uso. Puede obtener más información o cambiar la configuración en política de cookies.

Disfruta de la app de Onda Cero en tu móvil.

LA BRÚJULA DE LA ECONOMÍA

La mirada cítrica: El FMI ha dejado congelado al Ejecutivo español

En España tocamos a casi dos turistas extranjeros por español. El año pasado el sector turístico marcó nuevo récord. No hay altura que se le resista; salta como Fosbury, como Dick Fosbury, y supera un nivel tras otro un año y sí y el otro también.

Ignacio Rodríguez Burgos
  Madrid | 20/01/2020

En 2019 llegaron casi 84 millones de visitantes foráneos. El Gobierno dice que todavía hay sitio para más. Que no se ha tocado techo. Ya veremos. En cualquier negocio es interesante ver como entra la gente en la tienda, pero es más interesante ver como se gastan los cuartos. El gasto turístico supera los 92.300 millones de euros. Se nos da bien esto del turismo, sería bueno que se nos diera igual de bien otros sectores, como el industrial o el I+D+i.

El del ladrillo también ha tenido su peso en la economía española, más bien su sobrepeso. Ahora, después de años de recuperación, la compraventa de vivienda tropieza. No cae por el hueco del ascensor pero desciende a una velocidad del 9%, un 10% menos de ventas en el caso de las casas usadas. Prueba de que la desaceleración económica va más allá de los cuadros macroeconómicos. La Organización Internacional del Trabajo alerta de la debilidad económica para seguir creando empleo como hasta ahora, mientras Oxfam insiste en la desigualdad y en la discriminación que sufren las mujeres con el trabajo no remunerado. Su trabajo no pagado en el mundo es similar a lo que factura el sector de tecnología. Informes preocupantes que preceden al Foro de Davos, que comienza mañana en los Alpes suizos. Allí, entre la nieve, el Fondo Monetario Internacional ha dejado congelado al Ejecutivo español. La mayor rebaja en las previsiones económicas, entre los países desarrollados, es para España que este año crecerá un 1 con 6% por una debilidad, mayor de lo esperado, en la demanda interna y en las exportaciones. Esto llega justo cuando Calviño buscaba en Bruselas margen para retrasar los objetivos de déficit mientras estudian como adelantar el aumento de impuestos.