Pablo Crespo, el español que ayudó a las víctimas del metro, nos cuenta qué iba con su bicicleta al trabajo cuando se ha encontrado con las personas que habían sufrido el atentado. “He candado mi bicicleta y me he puesto a ayudar”. Afirma que no siente miedo por posibles atentados. "No me siento inseguro, siento pena e impotencia".