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LA BRÚJULA

La carta de Ónega a Carmen Calvo: "Se ha dedicado a la exhumación de Franco con una entrega apasionada y tenaz"

Buenas noches a la vicepresidenta del gobierno, doña Carmen Calvo Poyato. Felicidades, señora. No hubo rueda de prensa de Consejo de Ministros más esperada que la suya. Es que iba a revelar el gran secreto: la fecha de salida de los restos de Franco hacia el panteón de Mingorrubio.

Fernando Ónega
 |  Madrid | 11/10/2019

Y le felicito, sobre todo, porque lo ha conseguido. Se ha dedicado a la exhumación con una entrega apasionada y tenaz. Acudió a Roma a convencer a ilustres y reverendas sotanas. Tenía tantas ganas de obtener un sí, que incluso hizo un comunicado que expresaba más deseos que realidades. Pero, pasado lo pasado, pelillos a la mar, que los convenció y sus interlocutores de la Curia terminaron por darle el nihil obstat, para cabreo del prior del Valle, que se morirá sin que le llame el Papa, vaya por Dios. Y hoy pudo decir el parte final de esta guerra: “el 25 de octubre, los restos de Franco ya no estarán en el Valle de los Caídos”. Misión cumplida, vicepresidenta.

Todo fue una carrera de obstáculos. Se han escrito miles de folios de recursos. Incluso se señaló el 10 de junio como el día del Gran Traslado, y hubo que hacer como que se olvidaba. Y al final, el Supremo derribó los muros, le quitó al prior la llave de la resistencia, y ya nadie volverá a ver aquella lápida que dice “Francisco Franco”: la basílica se cierra para que nada falle y Franco emprenda su camino de regreso a El Pardo. Incluso en helicóptero, quién se lo iba a decir en vida. ¿Pero sabe una cosa, señora Calvo? No ha dicho toda la verdad cuando trató de presentar a su gobierno como esencia de bondades. Fue cuando dijo que se fija el 25 de octubre para que todo quede fuera de la campaña electoral.

Señora vicepresidenta, que no somos tan ingenuos. Estamos en campaña electoral y usted lo sabe. Llevamos no sé cuánto tiempo en campaña electoral. Pregúnteselo a su jefe, que anda de plató en plató y de provincia en provincia, a la caza del voto. Diga usted que lo de Franco nunca tuvo intención electoral y se lo creeremos o no. Pero que quede fuera de la campaña electoral hace que por correo aparte le mande un calendario para que vea la distancia que hay entre el 25 de octubre y el 10 de noviembre. Yo creo, Carmen, que se confundió de año. Son cosas de la pasión.