Se trata de Nigel Richards, un neozelandés que no habla una pizca de francés, idioma del que se jugaba en el famoso juego de palabras Scrabble. Aun así, llegó a vencer a rivales de Francia, Bélgica, Canadá y países de Áfrican cuyo lengua materna es la francófona y y que le ha llegado a convertirse en el campeón de Scrabble en francés.