Vicente Vallés propone una reflexión, si ha llegado la hora de poner los usos democráticos habituales en ‘stand by’. No propone suspender la democracia, sino analizar la realidad actual y aplicar medidas excepcionales ante situaciones excepcionales; cree que esto se da en la economía pero no en la política. Se refiere a los usos como una dialéctica habitual entre Gobierno y oposición, ‘hay que actuar todos a una’.